¿Por qué música?
¿Por qué la música?
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¿Por qué incorporar la música como un elemento cotidiano en tus actividades educativas? Hay muchas respuestas a esta pregunta, y todas son igualmente ciertas. En este texto trataré de explicarlo. Partes del texto provienen de mi material educativo Musicolandia, que puedes solicitar a través de la página web con grabaciones adjuntas.
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Primero, veamos qué dice el contenido del currículum en Infantil.
El currículum de Educación Infantil de la Agencia Nacional Sueca de Educación, Lpfö 98/10, dice, La Educación Infantil debe:
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“ [...] ofrecer a todos los niños la oportunidad de aprender a lo largo de la vida y las actividades de la educación Infantil deben ser amenas, seguras y educativas para todos. La música y el cantar deben utilizarse como contenido y método cotidiano en las actividades diarias y el educador debe promover las habilidades comunicativas de los niños utilizando la música como herramienta. El personal de Educación Infantil debe esforzarse por promover el desarrollo y el aprendizaje de los niños con la ayuda de diversos medios de expresión como la música, el ritmo y el movimiento.”
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El contenido curricular citado indica claramente que la música debe formar parte de las actividades diarias del ámbito Infantil. La música y el canto deben considerarse herramientas de comunicación, y no solo un complemento.
Este enfoque de Educación Infantil para estimular el desarrollo del lenguaje está en línea con la enseñanza de la música y esto es porque la música y el lenguaje tienen una estrecha relación. El contenido curricular enfatiza la importancia de que el niño se exprese y se comunique a través del movimiento, el canto y la música, tanto desde una perspectiva educativa como para su propia capacidad lúdica y de disfrute.
Pero el canto, la música y el movimiento no solo contribuyen al lenguaje, sino que también desarrollan la motricidad, la coordinación y las habilidades de desenvolverse individualmente y en grupo.
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La música también ayuda a desarrollar y procesar las emociones y los estados de ánimo. También, fomenta nuestra capacidad de escucha. Además, la música es útil para comprender disciplinas como las matemáticas. Seguir el ritmo, tocar, cantar y moverse al compás de diferentes ritmos puede ayudar a aclararle al niño los fundamentos de las matemáticas.
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En Educación Infantil, se suele trabajar con diferentes temas o proyectos para que el aprendizaje sea lo más interesante y comprensible para el alumno. La música enriquece y facilita el proceso de aprendizaje. A través del canto, podemos reforzar lo que el niño está aprendiendo. Cantar proporciona mayor fluidez a las palabras y una mejor comprensión de su significado. Esto contribuye no solo a que el aprendizaje sea más eficiente y se haga más sencillo, sino también a que el contenido de los diversos temas sea más significativo.
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La música promueve el desarrollo emocional. Con la ayuda de la música, el niño puede comunicarse y gestionar sus propios sentimientos y los de los demás. La música también tiene una función tranquilizadora. Hay veces que un niño necesita más tiempo de adaptación en un entorno nuevo. Una sesión de música, puede ser una experiencia igual de enriquecedora estando simplemente sentado junto a los profesores y amigos que participan, observando y escuchándolos. Presenciar cómo se desarrolla la actividad musical, escuchando también es una forma de adaptarse al entorno y puede proporcionar una sensación de seguridad, autoconcepto y autoestima, incluso si no se participa activamente.
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Cantar tiene un efecto positivo y beneficioso para la salud. La música, el canto y el movimiento crean alegría, seguridad y comunidad. Podríamos concluir que la música contribuye al desarrollo social del niño, fortalece su seguridad y autoestima.
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Gracias por leerlo,
Johanna